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Doctor Zhivago - 1965 -



Basada en el contexto del la revolución rusa, se desarrolla una historia de amor intensa e impregnada de las pasiones que nos mueve a los seres humanos (entre nosotros). La historia es presentada con altísimos ingredientes de belleza y poesía. Sin ningún tipo de duda una película definitivamente inolvidable. Es un monumento de estética, que abraza al guión con un halo de encantamiento que perdura durante más de 3 horas. La fotografía es maravillosa, cada cuadro una obra de arte. Desde lo que muestra la película, en cuanto a los personajes que intervienen, es una puesta en juego de la profundidad y misterio que impregnan los vínculos entre los humanos. Las pasiones en un despliegue absolutamente autentico.
El amor, el odio, el poder y la ausencia, en un permanente interjuego. Pero en definitiva impregna toda la historia un solo destino, el amor en clave de éxtasis eterno, es decir transformante de toda experiencia, desde donde lo demás es siempre relativo. Amor trágico, ya que luego de este, solo puede advenir la muerte. El amor de aquellos que se presentan en la vida de alguien y que marca un quiebre de toda temporalidad, de toda posibilidad de olvido o destrucción. El guión tiene la genialidad de esas grandes epopeyas como la de Ulises, o el Quijote, que recorren un viaje permanente hacia el encuentro como destino, el llamado a no detenerse, la incomodidad que provoca sentirse atravesado de esa magia infinita, la verdadera y adorable locura del amor. Es una historia impregnada de una atmósfera sagrada, mística, una celebración, con el dolor y el sacrificio en su nivel purificador, celebración que solo se detiene con la muerte. Cuando terminó la película me dejó un eco que emigra hacia una trascendencia desconocida, como pálpito, o recuerdo, relato e historia. Impronta que sin capacidad de elección constituye nuestra trágica existencia en clave de necesidad. Un silencio. Un infinito espacio listo desde siempre para sentir el amor, un enigma sin solución.

Fame Chimica

Otra de las películas que mostró el festival de cine milanes en el Centro Cultural Recoleta. Fame Chimica, traducido es "hambre química". Fue una realización que se distinguió entre otras cosas por los pocos recursos usados para su filmación. Se desarrolla en un barrio obrero en las afueras de Milán. La problemática es mostrar la vida de un grupo de jóvenes, que están sumergidos en la desesperanza y chatura vital. El recurso a la droga es el camino para generar aturdimiento y distracción. La película a pesar de que es algo lenta presenta un guión adecuado y realista como atributo, y no hay mayores aportes en la descripción del mundo del joven adolescente en ámbitos sociales de marginalidad y exclusión. Los actores son jóvenes desconocidos, en su gran mayoría, habitantes genuinos del lugar, a excepción de dos de los tres protagonistas principales, donde ella tiene alguna formación de actuación y otro viene de una experiencia en teatro. El tercer protagonista es seleccionado en un casting hecho en el mismo barrio donde se filmó la película. El problema de la droga es presentado en la complejidad del sin sentido y falta de modelos y contención familiar, el problema de los emigrantes y la discriminación en simultaneo con la idea de la búsqueda de emigrar a otros espacios idealizados, la explotación desde la perspectiva de las reglas del mercado, la criminalidad y el compromiso con la justicia y sus agentes. En definitiva ambiciosa propuesta, de un tema ya más que conocido también en el cine, que demuestra que en el arte no siempre son necesarios importantes recursos para llegar a una realización digna.
Antes de la película, hubo una breve exposición del director que estuvo acompañado por parte del equipo de producción y guionistas. Gente interesante. El clima de la sala era vital y con gustosa expectativa. Se notaba un ambiente amistoso entre todos y eso hizo que fuera natural el que se armara una comunicación y buena onda general entre todos.
Al final, saliendo de la pequeña sala de proyección, me pregunto la curadora de la muestra Elizabeth Riva que me había parecido la película, pregunta que motivo una buena charla.

El domingo cerraba el festival. Llegué una hora antes del inicio de la última película, pero ya no había más entradas.
Me fui a Módena y me tomé una cerveza, y allí me encontré con una amiga, María, que estaba acompañada por otra, con sus niñas. Hablamos un buen rato.

Italian Dream - 2007 -




Recién volví del Centro Cultural Recoleta donde se está desarrollando el 1er festival de Cine Italiano de Milán. La noche está estupenda. Una luna bellísima, cuarto creciente, en formato bandera turca. Había gente circulando entre el gran espacio que ofrece este clásico Centro Cultural que me motivaron a tomar algunas fotos que comparto.



La película que se proyectó fue Italian Dream. Una comedia entretenida, inteligente, y con una propuesta muy interesante, ya que mezcla la descripción de marcas en el inconciente colectivo con sesgos mitológicos. Asociación por otro lado dificilmente separable de la genuina producción artística. La historia en si muestra ciertos paradigmas idealizados en una sociedad cautivada por la abundancia y el poder que da el dinero y la crítica a una vida vacía de sentido, individualista hasta el aislamiento y el abandono. De alguna manera el film habla de la locura puesta en clave de vida cotidiana. Un hombre esencialmente huero, sumergido en un sueño narcisista de grandeza cuyo motor existencial son slogans del imaginario colectivo. El acopio de dinero sin ningún tipo de esfuerzo y la avaricia como ilusión y agonía. Desnuda en su protagonista, Antonio, un perfil desafectado de amor y absolutamente especulador que se va ahogando en una desesperación sin retorno, siniestra. La angustia del vacío existencial plasmada en una comedia con fuerte impronta del cine italiano, es decir humano, carnal, cotidiano y audaces incursiones que ubicaría en un nueva estética surrealista eso sí ironizando cualquier trascendencia o metafísica. La bestialización del perfil humano, la ausencia de valorización de la familia como grupo, garantía legendaria de contención, la individualización como destrucción de todo vínculo común, en definitiva la angustia existencial en clave alucinatoria y mortal.

Muy buena propuesta que estimula mi expectativa para la película que iré a ver mañana viernes, a las 20 hs.
Toda la información de la programación y horarios la pueden encontrar en http://www.mi-cine.it/

Tal vez nos veamos mañana en la sala. Arrivederci, allora, ci vediamo !

Dogville - (2003) -


Brillante obra de arte..! Es que este director danés Lars von Trier es impresionante. La composición de la película sorprende ya que se recrea a modo teatral. Todo el desarrollo ocurre en un ambiente cerrado, donde se arma con una despojada escenografía un lugar, un pueblo, Dogville. Esto logra que la imaginación se remonte y de contenido de imágenes a lo que se representa con mímicas, o senderos y paredes figuradas con trazados en tiza sobre un suelo oscuro. Es que llega a ser una obra de teatro con el recurso de que la cámara nos transporta en la intimidad de los personajes, con la movilidad que otorga. En minutos la genialidad de Trier logra que nos olvidemos del lugar donde interactuan los actores y nos sumerjamos en el mundo de sus personalidades.

La historia: en este pueblo viven los habitantes que dan hospedaje a una fugitiva Grace (Nicole Kidman). El pueblo esta aislado, no ocurre mucho mas allá de sus límites, con lo que la atmósfera de interioridad inunda el desarrollo. El nombre de Grace (gracia, gratuidad) tiene enorme significado. En está sociedad florecen y se dramatizan las más ocultas y sigilosas pasiones humanas: envidia, traición, lujuria, egoismo, desamor, en fin, toda las pasiones que tanto nos jactamos en condenar los humanos y entre las que estamos bailando desde que nacemos. La película simplemente describe, pretende mostrar, al hombre tal cual es detrás de los condimentos sociales de la cultura. No estoy de acuerdo en considerarla pesimista, diría que más bien apunta a un hiperrealismo, o lo que Nietzsche proponía como crítica a todos los valores racionalmente construidos por el hombre que niegan la esencia del hombre instintivo y animal. Muestra la farsa humana y me parece enérgico. Eso alegra. Cuando el pueblo termina destruido por la desilusionada Grace, surge de sus cenizas el grito de un animal, un perro, de Dogville. Por último, una película genial.

Memento


La película es entretenida. Tipo triller, pero con la complicada alternativa de que el protagonista perdió la memoria de corto plazo, es decir, se olvida en minutos lo que acaba de vivenciar, percibir. El recurso es entonces el uso de una cámara Pollaroid y anotaciones diversas, al pie de las fotos, papelitos, y tatuajes en el cuerpo. La cuestión para seguir la película es inteligente aunque a mi gusto en exceso sofisticada. Bueno, la historia en sí es un embole, lo más divertente en todo caso es el rompe cabeza que el director (Christopher Nolan) arma en la secuencia de las escenas. Hay que estar muy atentos todo el tiempo, y el esfuerzo del espectador para ir entendiendo la trama es fundamental. Aquí hago mi crítica, no es una película para pensar sino para tener una gran memoria de los hechos y tratar de ir armando la historia, en definitiva apunta a ser un rompe cabeza. Empieza con lo que sería el desenlace final. Como les encanta tanto a los americanos desde los tiempos de John Wayne, al héroe le han asesinado brutalmente a su hermosa mujer...luego durante toda la película uno espera el fantástico momento donde la tan ansiada venganza triunfa, el indio malo muere con mucha sangre y se fini. Bueno, esto ocurre, pero en una catarata de secuencias que se repiten hasta ahí, para volverse a repetir hasta un poco más aquí, todo de atrás para adelante, con el final ya resuelto de entrada... sadismo satisfecho de entrada. La tragedia consumada, el drama es entender cómo es que se llegó a ese final... digo comienzo. No da tiempo para pensar sólo tratar en lo posible de entender. Más allá de la película y la intención del director, no da para pensar o al menos acercarse en un tema tan apasionante como es la conciencia, y como esta está constituida por los recuerdos que se van reeditando en nuevos formatos y percepciones en el tiempo presente. Sin recuerdos no hay sentido en el presente. El registro y la necesidad de sentirse. El tema de la marca en el cuerpo, los tatoo, tan bien y genialmente tratados en aquella bellísima película que se llamó "Escrito en el cuerpo"... Pero no es para esta entrada. En algún momento fluirá con otro escenario, sin empastarme, es decir, más allá de esta película que aspira otras palpitaciones.

La Conspiración - In the valley of Elah -


La película es buena. La primera pregunta que me hago es porque la llamaron en nuestro país"La Conspiración" cuando su título original es "En el valle de Elah"?. Será que la iluminación de las distribuidoras nos verá más afectos a las suspicacias ? Si el director le puso un nombre a su obra, por qué cambiarlo, tan caprichosamente !...

La historia es como si fuera policial, bien llevada, en esto las películas americanas se esmeran, encrucijadas en la investigación, desafios de inteligencia, los sospechosos van rotando, las hipótesis se remontan y reemplazan en un abrir y cerrar de ojos, la carta en la manga siempre presente. Pero estimo que el diseño del relato pasa a ser un serio y preocupado cuestionamiento sobre la guerra de Irak, más allá de sus tensiones políticas y de estrategias mundiales, versa en las cosecuencias inmediatas en la sociedad americana. Claro que los americanos en el tema de posguerras están más que entrenados, curtidos. Dentro de un límite de desarrollo de la historia establecido por una familia con un hijo ya muerto en la guerra y otro que tras volver desaparece y lo encuentran descuartizado, quemado, en el ámbito de la institución militar, durante todo el film uno comprende sin mayores sutilesas que se describe una sociedad enferma y asustada, una sociedad sumergida en el delirio, el cacareo ético-religioso, sensiblería a lo Rambo, y la paranoia como corona resplandeciente. Reflejo y significado que me dejó el film. Me quedó la sensación que la película no disimula la desaparición en la que están metidos los norteamericanos no solo por la cuestión política de una guerra brutalmente inhumana, injusta y sin sentido, de la cual ya no saben como salir, sino la clara percepción de que la destrucción moral y social está haciendo añicos el megalómano y egocéntrico espíritu americano. Es una película donde se declaran perdedores. Se rinden y piden ayuda al mundo, desesperadamente. Lamentablemente no es una película reflexiva, sino que da cuenta de los hechos que ya están viviendo desde Bush.

El final, muy bueno, en esa bandera invertida se simboliza el temblor de un pueblo que se siente agonizando, mortalmente herido en la soledad del sin sentido y la locura, esperan, tal vez por primera vez, auxilio.

El Jardinero


La película es rítmica, serena, eso la hace bella. Me gustó el clima dado desde la campiña francesa. También las actuaciones de Daniel Auteuil y Jean Darrousin son las que se llevan los méritos de cualquier elogio. Se celebra la amistad.

La historia algo trillada, la dualidad entre la sabiduría del que ha cosechado una vida sumergida en la simpleza, donde también se sugiere cierta supuesta ventaja de la ignorancia, contra el afortunado hombre de ciudad que llega a sus cincuenta con una posición estable y cómoda. La sencillez impacta hasta el cuestionamiento al pintor realizado. En eso el guión me parece forzado, exagerado, poco creible. El sencillo y simple es "el jardinero" (Darrousin), el pintor acomodado es el "pincel" (Auteuil). Dos iconos. Este recurso no es menor y muy emblematico de la cultura Europea. Es común encontrar hoy en día, en pequeños pueblos, Perignon, Ay, por ejemplo, que aun conservan los carteles señalando la actividad de algunos comercios con los representativos iconos. Así en la panadería, no hay un cartel que diga "panadería" sino uno que tiene pintado una baguette, es decir, un icono que dice y describe.

Dos iconos, dos semblantes son los personajes de esta película. El clima de añoranza es tendenciosamente dirigido a la estética depresiva, me di cuenta tarde, en que se me fue la vida, cuando mis padres vivían... lo bueno que ha desaparecido y la nostalgia. La tensión entre dos vidas, lugares de encuentro y de diferencias.

El final predecible, fácil, coherente, sin lágrimas. El jardinero que muere y el pintor que lo recuerda con una muestra de los objetos que gustaba su ya difunto amigo.

El sueño de Cassandra - Cassandra's Dream -


Desde su estreno, fueron numerosos los comentarios que me llegaron de la nueva película de Woody Allen. Todos fueron de alguna manera, sino abiertamente negativos, prudentes y cautelosos en darle a la película una valoración buena, como por otro lado, es un clásico en la genial y enorme producción del indiscutiblemente celebre Woody.
Muy expectante fui entonces a ver la película. Quiero empezar entonces con mi conclusión final: la película me gusto, y mucho.
Me pareció extremadamente profunda y psicológica, no en un sentido analítico, sino fenomenológico, descriptivo. La historia, el guión, nada complicado. Se basa en un drama policial. Dos jóvenes hermanos, al que se suma un tío rico, implicados en un crimen por intereses económicos financieros.
La historia policial no tiene nada, pero nada de suspenso, ni la secuencias y escenas están impregnadas de tensión, o un clima de inteligencia y destreza siempre propicios en este tipo de guión en torno a la maniobra criminal.
La película si bien tiene un ritmo interesante, no se acerca en nada a lo entretenido. Hasta aquí entiendo a las críticas hechas al director, pero advierto que lo esencial y profundamente punzante, magistralmente puesto en escena en el film es la condición humana. Me parece genial la manera como se muestra la fragilidad de la condición humana, apuntando en forma enfática al sistema de valores. Otra vez esencialmente pesimista, nihilista, WA nos muestra pateticamente que la degradación de una persona llegado el caso no tienen limites. El ser humano, el hombre, el que se proclama esencialmente divino, ese mismo puede hundirse en la oscuridad existencial más siniestra hasta el extremo. La degradación puede ocurrir en cualquiera (cuestionando toda teoría genetista psicosociológica) que de pronto se vea envuelto sin mayores premeditaciones ni impulsos viscerales a ir sumergiéndose poco a poco, sigilosamente en la negrura vivencial, el sin sentido y la locura. Es una película donde la tensión entre el entorno social y el individuo desaparece. No hay contención, marcos, ni garantías. Lo absurdo de los ideales consumistas y capitalistas quedan expuestamente denunciados desde el análisis filosófico más que político o económico. Es una película crítica, es una película de Woody Allen.
Como en sus dos anteriores trabajos (Match Point y Scoop) el director neoyorquino eligió el hecho criminal, delictivo, para poner en juego el guión. Enunciado desfachatado, ridiculizante de todo axioma que de seguridad y garantías: existe el crimen perfecto. Mientras en las anteriores películas, sobre todo en Scoop, pero también sin disimulo en Match Point, la pizca de comedia, el guiño humorístico aparecían, ridiculizando sobre todo la inteligencia como garantía cientificista, en Cassandra's Dream practicamente ya esos sesgos fueron totalmente despojados. En alguna escena tal vez alguna leve sonrisa pude tener, pero más como un producto subjetivo propio que como invitación del cuadro.
El final, asombrosamente patético, no lo voy a contar, pero, la nada aparece como resultado en todos los aspectos, en sus protagonistas, en el resultado del esclarecimiento policial. En esto repite como las anteriores, el papel de insignificancia y estupidez puesto en la policía, en la justicia misma como valor garantizante.En definitiva me gusto la película, un WA definitivamente diferente al ya conocido, creo que esta búsqueda ya estaba implícita en Match Point, pero en El sueño de Cassandra se manifiesta contundentemente. Tanto es así que he escuchado la versión que dice, que no la hizo WA sino que ya actúa su nombre como motor marketinero (esto es inobjetable) y que la realización paso por otra mano. Esta versión me parece directamente una estupidez. No puedo pensar que el genio de Woody Allen necesite vender su nombre para hacer cine, ni menos aun, que no tenga el talento necesario y suficiente para sorprendernos con nuevos caminos. A Woody, a esta altura de su vida y de su camino artístico, le sobra para hacer y ensayar lo que quiera, incluso un crimen perfecto.

Melinda y Melinda




Es una comedia clásica W. Allen. Esta vez, la idea rectora, esta puesta en el guión que incluye dos historias con un mismo personaje Melinda (Radhe Mitchell) en el lugar de heroína. En una historia las situaciones son presentadas como cómicas, en la otra como trágicas.El resultado es un permanente intercambio de situaciones en dos historias que en su base son similares. Y así va avanzando la película.El desarrollo esta impregnado de las cuestiones Woodynianas ya bastante conocidas, es decir, las preguntas sobre el sentido de todo, el amor, la fidelidad, los compromisos, lo cambiante y dramático del sentir humano, Dios, la muerte. Las historias superpuestas están caracterizadas por personajes de muy diferentes comportamientos y personalidades. En todos aparece la fragilidad y lo fútil de la existencia. Woody en su inteligencia y sarcasmo característico representa una vez más un humor de base pesimista, nietzschiano, cuestionando cada valor y comportamiento como fachadas efímeras, volátiles de la postura pretendida por cada quien, y despedazando toda trascendencia, por un individualismo desesperante. La vida es tan dramática que se trastorna en absurda y de esto vale la pena reírse. También para WA Nietzsche tiene razón.Es como si a lo largo de la película se tratará de encontrar el valor o la esencia del amor, y en definitiva la significación de la vida. Por supuesto, que este pretendido valor nunca se muestra a no ser como absurdo y cómico. Los personajes se presentan atrayéndose y frustrándose en un permanente transitar de emociones absolutamente inestables. Ellos son de muy distintas características. Inesperadamente se sienten atraidos en semejanzas que luego terminan en el absurdo abandono, producto de un individualismo aséptico. Para alguien como yo que cree totalmente hasta en el amor a primera vista, WA me pega una patada en la nuca, pero me divierto. Me divierto ya que intuyo la misma pasión en el genio de quien juega en cada producción como solo Woody sabe hacerlo. Presenta una vez más la vida como una gran comedia, una trágica comedia. El motor de la incesante búsqueda desde una inconformidad de base. Lo efímero del deseo siendo este tan poderoso, tanto como el destino, que sólo vale la pena vivirlo así sin más, porque si, abierta y libremente, hasta el final. Y ya está.

Perdidos en Tokyo (Lost in translation)


Excelente película. Fue escrita y dirigida por Sofía Coppola, exhibida en 2003. No voy a relatar la historia ni a descubrir el notable talento ya demostrado de Sofía C., o las magníficas y sensibles actuaciones de B. Murray o de Scarlett Johansson. En esto ya han coincidido los críticos ni bien apareció la película. Solo subrayar que están impresionantes ambos.

Quedé atrapado desde el comienzo de la película. Es una historia de amor, que conmueve, por lo genuino. El desarrollo del vínculo es sereno, con notable profundidad. Lo que ocurre entre ambos es totalmente creible. No hay flirteos absurdos ni cuerpos exultantes de humedades y vapores eróticos. Es una película que te va llevando emotivamente. Pocas palabras, silencios precisos, e imágenes que describen la altura de la sensibilidad humana cuando es envuelta en las tensiones de un amor auténtico, sin sentido, despojado de exigencias, y paradojicamente destinado a no consumarse en un vínculo formal.
La historia transcurre en Tokyo, y la agitación propia del contexto no es disimulada jugando un contrapunto muy eficaz con la sensibilidad y profundidad de los sentimientos que nos muestra Sofía C.. Aparece soberbiamente tratada la inquietud e incertidumbre de quien comienza la vida de pareja (Charlotte, representada por Scarlett Johansson, está recién casada, 2 años), y la sabiduría del que ya puede evaluar un largo camino hecho (en este caso es Murray en el papel de Bob Harris).
Un final generoso, emotivo, de fuerza y esteticamente impecable.
Historias como esta son las que trataría de revivir varias veces en la vida...un permanente deseo de encontrar alguien en plena empatía afectiva.

Sin City

Película que vi. Me gustó. Muy entretenida, y la estética tipo comics me resultó sorprendente, genial. En blanco y negro con detalles de algunos objetos en fuerte color fluorescente. Las actuaciones son buenas (B. Willis, M. Rouke, etc), y el clima es siempre intenso, historias directas, sin complicaciones argumentales. Violencia, mujeres impresionantes, diría físicos impresionantes, libidinosos, ensangrentados, el cuerpo como texto y expresión, me hizo sentir por momentos como historias propias de la guerra entre dioses, en dimensiones galácticas, es que de eso se tratan los comics, basicamente. Expresionismo alemán, oscuro. El bien y el mal en plena anarquía. Para disfrutar con buena cerveza y tabaco, es ideal.

Eterno resplandor de una mente sin recuerdos

Película que dirige Michel Gondry y cuyo guión fue escrito por el destacado Charlie Kaufman, un marciano con visa por méritos propios.
La idea basicamente es una comedia de amor, donde los principales protagonistas (Jim Carrey + Kate Winslet) sobresalen en una historia compleja, de amor y desamor, puesta en la tensión de la memoria y la necesidad de olvidar. Me parece que el director ha llevado adelante con notable y conocida destreza una historia llena de secuencias que se van relacionando fuera del orden temporal. Hay logros de composición y fotografía que impresionan, como cuando Joel (Carrey) tiene una de las tantas trampas alucinatorias inflamadas de deseo y va saliendo de la biblioteca donde estaba vibrando a Clementina (Winslet), al tiempo que las luces se van apagando por detrás al ritmo de sus pasos y vuelve a estar, introduciéndose por la puerta, en la escena desde donde había arrancado, en casa de sus amigos. Son decenas los recursos cinematográficos que logra Gondry a lo largo del film. Un gusto en la ambientación en ambientes naturales, abiertos, la nieve, el mar que van contrastando con el mundo interno, la carga traumática donde se van agregando y desfigurando situaciones, diálogos, objetos que desaparecen como ecos, etc etc.
El guión se destaca, Kaufman recibió el Oscar por el mismo. Intrincado, dinámico, diría comprometido sin duda con la realidad humana.
Me parece que la película es ambiciosa y entretiene. Plagada de recursos estéticos, y de efectos visuales que describen genialmente la experiencia atormentadora de quien padece un terrible trauma que lo lleva al desbarranco psicológico. Es una historia que toma de la estética surrealista su armado contextual, la realidad puesta entre comillas y paréntesis, para dar lugar a construcciones oníricas, alucinatorias. De todas formas la experiencia como espectador es que algo no se entiende, algo deberá ser develado, y cuando esto va ocurriendo, parecen soluciones que llegan al final de la partida, zancadillas sin revancha. Los caminos se van desarrollando y el final, feliz, deja poca convicción en lo vivido pero una tranquilidad por el devenir. A mi gusto me pareció barroca, exagerada, donde la inteligencia es debatida por enigmas que se jactan de sus caprichos en detrimento de las emociones. Es un desafío que divierte más por el ritmo, cobijando con su sombra el placer estético que promueven algunas escenas. La historia misma es interesante y simple pero pierde en profundidad en lo que gana en juegos de mente. Pasión yanqui, dirigida por un francés, este es el cóctel.
Esta bien, la volvería a ver? no se, hay tanto para ver...
Se puede rever dos o tres veces como fue la expuesta intención tanto de Kaufman y Gondry en sus comentarios dijeron algo así como "quisimos hacer una película que obligue a verse tres veces...".
Una pretensión que me rebela por determinada, o un discurso a posteriori reconociendo alguna necesidad reparatoria.

Ed Wood

Una película de Tim Burton. La comedia impregnada de sátira se mezcla en el mundillo del artista. Un artista encandilado de sí mismo carente de talento, más que para él mismo. Claro que no es poco, cuantos podrían envidiarlo ya!. Fracasa en toda su movida, pero una perseverante obstinación se opone a cualquier juicio y sentido común, y allí está la fuerza de su triunfo. Ed, el artista. Un especulador que negocia y muestra una cintura extremadamente sagaz, flexible y transa como un patético vendedor para ponerse en juego. Espíritu que se basta de cualquier cosa, de cualquier manera, un cachivache, con tal de producir y terminar su obra. Sin embargo en ningún momento Ed encarna al estafador. Él está buscando una obra, su obra, que entiendo como la necesidad de ser tenido en cuanta como existente. Ed consigue hacer de su vida su mundo, su escenario, pese a quien le pese. Esta experiencia llevada hasta lo grotesco es la indefectible síntesis de la caprichosa ilusión de Ed ser un grande en el cine. El tema de la soledad y el abandono puesto en juego en la figura de Bela Lugosi es la más profunda y vívida. Los avatares del consumismo y la basura detrás del mundo de la producción y el sostenimiento del negocio del cine es la mirada menos interesante a mi entender en la película de Burton. Crítica al negocio que el mismo Burton no se toma muy en serio, y juega entre sarcasmo y grotesco, hasta con cierta encantadora compasión, una anécdota.
Bela encarna al genio olvidado, descartado. En ese contexto Ed se aprovecha de Bela y Bela lo toma a Ed casi como un ángel de la resurrección. La tensión entre estos dos personajes es el eje de la película. Muerte y resurrección, sentido y plenitud, ocaso y el eterno retorno. Ambos buscan una existencia donde se es reconocido. Ambos luchan contra la pobreza y la chatura del entorno. Bela, ya cansado irrumpe en fatigado viaje final, adquiere la profundidad de los sabios, Ed la visión de los profetas sumergido en los pochoclos y el olor a hamburguesas.
Algunas ocurrencias que me despertaron la película de Tim Burton, "siempre es más fecunda una ilusión que un deber", decía Ortega y Gasset.