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Deseo, amor, y cosmos.



Me pidieron celebrar un casamiento. El hijo de un amigo mio, ya fallecido, me pidió junto a su novia que fuera el encargado de preparar una especie de ceremonia para celebrar el casamiento de ellos, que si bien no lo harán ni por civil ni religiosamente, quieren frente a más de un centenar de invitados evocar algún tipo de ritual que simbolice la decisión de comenzar a vivir juntos y crear el camino juntos... y el amor hasta que la muerte los separe...
Por supuesto que hay muchas maneras de que la muerte se presente para separar lo que otrora fue amor. No la muerte física. 
Entonces ya estoy pensando por donde irá mi acto, al modo de orador-chamán-sacerdote. 
Lo que se celebra es el amor. Y el amor cuando ocurre es el hallazgo de un recuerdo. 
Fuimos deseados, de allí nuestro nacimiento, y si no fuimos deseados, sin duda que nacimos. Algo en la naturaleza nos dió vida, no solo nuestros padres, sino lo que ellos heredaron nos lo han transmitido. La vida nos llega como legado ya que existía antes de nuestro nacimiento. 
La vida y el amor están encadenados, por el impulso de expansión, por el deseo de reencontrarnos en el lugar de donde venimos.
En ese sentido el amor no deja de ser siempre un recuerdo, tiene la raíz en la nostalgia. Un recuerdo de donde alguna vez surgimos llenos de impulsos y necesidades. Las necesidades son el motor, y el motor es el deseo.
Cuando uno ama jamás se olvida de eso. Cuando uno amó nunca muere la nostalgia por eso que se tuvo. El que amó nunca se olvidará de su amado. Si lo recuerda afectivamente, eso fue amor, aunque no se hubiera dado cuenta en su momento. Paradojas modernas. 
Cuando alguien ama ni piensa en perder esa persona en la cual se reencuentra, con la cual siente que renace el llamado de la vida. 
Es notable comprobar como las personas que fueron amadas por su pareja, si luego pierden o abandonan ese amor, jamás lo olvidan, lo añoran. Quieren reencontrarlo, porque allí se veían en la mirada atenta del otro, y viéndose se reconocían. Reconociéndose se existe, y existiendo se curan las heridas. Existiendo, así es como se curan las heridas.
El amor cura, decía Freud, y tantos otros. Obvio, cierto.
Si perdiste tu amor, no dudes en recuperarlo, no dudes en abrazarlo de nuevo. No sea que luego te quedes con el dolor de saber que habiendo existido lo has dejado, habiendo vivido alrededor tuyo lo has arrojado... 
Vida y amor, biología y psiquismo en eslabón semántico
Lo que hemos heredado de nuestros padres habrá que conquistarlo, decía el genio de Goethe.
Amar todo un arte, la creatividad, el deseo y el cosmos.
Amigos que se casan, que buena onda ... 

Los vínculos, el amor y "Las Mil y una Noches"


En un sentido y breve encuentro, fugaz pero lleno de emociones y expectativas, estuve conversando con alguien que en forma circunstancial convocaba a Cheherazada. Ocurrió entonces, que en aquella vibración, al cabo de pocos días me encontraba releyendo el libro "Las mil y una noches" en donde, como ya se sabe, las historias se van multiplicando en una riqueza imaginaria alucinante. La sagaz protagonista y heroína Cheherazada consigue con cada uno de sus relatos, noche tras noche, frenar la loca matanza de doncellas que llevaba adelante el rey Chahriar. Esto lo hacia porque le garantizaba al rey traumado no volver a padecer nunca más el despecho y la traición. Método extremo, cerrado, delirante, por cierto.
Es así como comenzó esa serie cruenta de matanzas sistemáticas y diarias. Entonces allí aparece, de pronto, Cheherazada. Una genia, la heroína.
Los personajes, por demás emotivos y ricos, tienen características y personalidades bien distintas que sin embargo se convocan y sostienen.
La figura del traicionado sumergido en el dolor y resentimiento, el trauma y la parálisis vital. Esta carga lo lleva al crimen y la destrucción de cada nueva realidad, de cada nueva jornada. La vida pasa a ser un dramático y pequeño espacio donde desaparece el gesto revocador y liberador. Desaparece la creatividad. En la otra actitud, representada por Cheherazada puede representar la vocación y necesidad de existir siendo para el otro una presencia única, diferente... embriagante misterio. Si no fuera por su noble y altruista empresa, cosa que la hace maravillosa, digna redentora, no saldráa de una clásica histeria.
Desplegar el destello fascinante de un relato que da y genera deseo. Vivir es como relatarse.
Y cuando hay deseo hay motor en la vida, se camina, se llega para empezar algo nuevo y así se crece.

Es entonces que Cheherazada ama y se reinventa. Ante la posibilidad (y su motivadora certeza) de lograr que en ese personaje estrecho y herido, a quien la ceguera lo deja afuera de alternativas, sea justamente ella, la que pase a constituirse como puerta, salida, camino, se entusiasma decidida en su propósito. Su fascinante seducción puesta en cada relato, relatos que quedan palpitando por una continuidad, reconstituye la apertura de una vida que sin eso se transforma necesariamente en rutinaria, por no decir traumática.

Hay acaso dicha más grande que encontrarse sumergido en un vínculo que llene y abra nuevos horizontes día tras día, donde el erotismo, la amistad y el lazo de expectativas se constituyan en códigos de alegría y superación?
Inexorablemente cada uno necesita a alguien. Un otro u otra interesante, claro.
Hay que ser selectivos sino se estropea el camino propio, no se crece ni evoluciona.
Por ahí va arrimando lo que todo el mundo busca, busca con lucidez y sinceridad.
Eso que llamamos amor.

El duelo y los sueños.


Respiré profundo, tome agua, fresca... que importa
Me di vuelta sobre el camino y ya no volví sobre mis pisadas, pero no olvido.
Busque saber si de algo servía lo que me enseñaron de chico, y me cansé de las conjeturas.
Hoy no reprocho nada, ni a nadie, aunque en esto no soy romántico. Hay gente maligna, están ahí y las reconozco. Y no son pocos.

Es muy importante la amistad. Es algo que siempre pondero a los pacientes con los que tengo el gusto y la pasión de trabajar por su evolución y alivio.
Por general se pasa a segundo plano las buenas compañías y solo se ponderan aquellas situaciones o vínculos donde hay conflictos, dolor o frustraciones. Pero las buenas experiencias, las que sostienen en silencio mucho del sentido genuino de lo cotidiano no se consideran siempre como debieran. Allí hay buena vibra, mucha energía y sobre todo verdaderos lazos de humano afecto, interés, amor. Las situaciones tensas, las crisis son las experiencias fundamentales en la vida según Arthur Schopenhauer.
Arthur fue el nombre de mi abuelo paterno a quien no conocí.

Vi morir a mi padre, atado a cánulas, su cuerpo se sacudía sin control, caoticamente. Era junio del '91. El médico me dijo que estaba en coma. Yo entendí en cambio, al verlo así, que se estaba muriendo. El sábado que falleció estuve en la última visita permitida. Terapia intensiva, derrame cerebral. Le di un beso en la frente y creo que lloré un poco, en silencio me envolvió el duelo. Jamás me olvidé, claro, no hace falta aclararlo pero aquí necesito decirlo. Porque luego de enterrarlo, comenzó un recorrido de mi memoria, de tratar de ver las huellas de aquel camino. Y con ese camino había empezado a escribir...

Me di vuelta y se fue deshaciendo ese vestigio, las huellas se fueron transformando, creando enlaces nuevos, el viento es tan suave, y de a poco, casi sin quererlo, el recuerdo se fue desdibujando, cobrando caprichosos recortes. Descubrir que de allí vengo.
En los siguientes dos años tuve tres únicos sueños donde con él me encontraba. Es que el deseo siempre edita. El primero muy divertido, el segundo más solemne y no estaba solo, y en el tercero nos despedimos. Fueron sueños llenos de sentidas emociones y me llenaron de paz, me curaron, dije al fin, y no lo volví a soñar más.
El último sueño... el último sueño en que lo soñé encontrándonos fue muy impresionante en su marco. Estábamos en un espacio verde y amplio, como una típica pradera de campiña inglesa. Nos abrazamos en silencio. Ni una palabra... sabíamos que nos estábamos despidiendo, me despedí consentidamente, él se marchó. Cuando me desperté, no necesite escribir el sueño para recordarlo más tarde. Convengamos que no ofrece complicaciones en su escena. No soñé nunca más con mi padre, ya se fue y me quedó con su serena memoria.
Cuando recuerdo esto a veces una lágrima me acompaña y me hace tan bien.
Hay lágrimas que son aliviadoras, como ángeles que vienen a cuidarnos ( me dijo una paciente una vez en alusión a las gotas de lluvia sobre la ventana de mi consultorio).

Como un ritual se va encendiendo el día, el sol ilumina la ventana, se acerca la primavera, la ciudad volviendo a proyectarnos. Amo levantarme a esta hora, sorprenderme despertando a esta hora, y ver la vida en su misterio.

en proceso


decidiste abrirte de tantas pavadas.
corriste atrás del tren.
nada pudo impedir tus torpezas, y una vez más, como las tantas miles anteriores , tus ojos se cayeron en la tristeza y el dolor.
Viniste con timidez e intrépida.  Me halagó ese acercamiento. Tratarte con la magia y la palabra es un regalo. Tanta vida a punto de aparecer,
ahí, ante mis ojos,
otra vez un milagro en escena,
privada,
lenta,
susurra,
se arrima,
me habla,
yo callo,
se levanta,
su vida,
el ave Fenix es como un viento.
Hasta diez cuento y empieza lo esperada proclama: Por qué nada cambia?,
por qué después de oir las miradas de tantos y tantos,
no nos hablan,
no nos entienden,
siempre tontos,
los libros que te masticaste,
hoy sentís que nada ha cambiado?
Ay almita divina..! me enamora tu ingenuidad...! Pues nada es como vos decís.
has cambiado, has despegado, has reído más que ayer ...
tu consuelo triste ha desaparecido, tu lamento eterno no estropea tu presente... y los augurios de bonanzas ya no te excitan.
estás bien con tu danza, y la noche no es oscura como la otra desolación.
Nunca te vi tan bella... y eso, ya sabés, es encantador...

Los efectos de ir siendo


Feroces, altivas, desenfrenadas, te rodean las hienas... sus bocas babean el odio de verte crecer y crear. Crear todos los días tu vida, inventando nuevas miradas, otros caminos, recorriendo tu deseo.
Entonces, te huelen... se acercan desesperadas por tu aliento, tu brillo, tu sangre. Buscan en tu reflejo su propia imagen, tratan de perfumarse con tu sudor.
No lo logran. No logran hacer desaparecer tu vida, entonces, ellas, las hienas, te sufren, te odian.
No te asustes, no te alteres... son petisas sin destino, sólo odian tu luz sumergidas en su vacío atroz.
No pasa más de ahí.
Vos, con la frente alta, con tu sonrisa paciente, seguí.
Ese es tu camino, no por nada te sufren las incapaces hienas.

dolor, registro y creencia de sí


Qué es lo que duele tanto en tu mente..? qué es lo que más atormenta tu corazón?

Te levantás y a media mañana empezás a sentir algo por demás doloroso. Inquietud angustiosa, un torrente de sensaciones que te abruman como molestias en el pensamiento, con sensaciones de no poder salir, de no saber que está pasando. Te acercás a la cocina y preparás un té. Ordenás algo los platos y crees que algo tenés que empezar hacer. Las compras al super? pasar un trapo al piso? regar tus plantas?, algo te está inquietando y no sabés por dónde es... y sin embargo, el registro tan contundente comienza hacerse feo, doloroso, y esto ocurriendo dentro tuyo... "Dentro", para decirlo de alguna manera, es decir, está siendo sentido por vos.
Qué es..? qué es me preguntás cada vez que te sentís así?
La respuesta es amplia pero segura. Entonces algo asoma como salida, como esperanza. Te digo: estás herida, fuiste herida en tu amor propio.
Y que es el amor propio? ... Te respondo una y otra vez: creer en vos.
Pero la creencia en vos tiene una grave necesidad, una dependencia fundamental para ser concebida...
cúal es? respondeme YA!! - me suplicás casi con un grito imperativo...

El otro, el otro te da fe de que vos existís.

El otro es tu amor, tu gente, tu obra, tu proyecto. Un "otro" activo, quiero decir, que te refleje, que te cale, que te nombre... sin ese otro, vos dejás de tener registro de tu existencia y ahí te diluís en esa angustia sin nombre, en esa caida sin fin, en ese divagar tortuoso sin lugar, sin final...

Gesto que duele el desaparecer para alguien que te necesita o reclama, y no hay dependencia más letal que no poder constituirse pese al odio, a la envidiosa maldad del algún otro.
Se me ocurre ahora ese pertinente refrán: "dime con quien andas y te diré quien eres..."

Por eso, dentro de tus posibilidades, eyectá a los violentos, a los farsantes, a los lobos disfrazados de palomas, narcisistas que te viven sólo como un objeto para sus propios caprichos, sus propias necesidades periódicas. Me quedo sola!, me decís... bueno, no exageres, hay mucha gente genuinamente encantadora, dotada de calidad y vida.
Hacé un trabajo personal e intenso, sintonizá con alguien que tenga con que para acompañarte integramente, y construir y ganar la libertad en tu propio existir, la lúcida autonomía en tu sentir.
La vida es tuya.
Por último, definitivamente, el amor todo lo cura... ( será por eso que es tan necesario..?)
(pintura: "paisaje otoñal", Chavadel, 1936)

odio y envidia: algún antídoto


Estamos viviendo. La vida es fragor, movimiento, creatividad. Es también como una batalla. La batalla es la vida. Es el juego de ganar.
Ganar siempre es ganar sentido. La intuición tiene sentido, la inspiración y la sorpresa dan sentido, sino no sirve.
Personas vacías, llenas de odio y de feroz envidia te seguirán, para arrancar tu sentido, destruir tu lucha, y disfrazarse de tu ser. En principio es una buena señal pero vos correte, dejalos. Mostrales la salida y cerrá la entrada. Son muchos, los del montón... esa es parte de la batalla. Dejalos sonriendo de odio, envidiosos de toda existencia, de tu protagonismo, delirantes, charlatanes, vacíos se acercan. Se agrupan y se respaldan por un rato. Te quieren chupar, te quieren masticar y vestirse con tu ropa, usar tus anteojos, tus palabras, arrancar mientras dicen... mirá lo que tengo. ´
Vos sos perfume, una sonrisa, el motor del deseo. Jamás te lo agradecerán, se sienten humillados ante tu sentido, tu lucha, tus logros, tu vida.
Dejalos ahí atrás.
Mostrales la salida y cerrales la entrada.
Vos vibrá.
Vibrá tu sentido y a volar...

Gracias por venir. Espero tu mail, me gustaría recibir tu mail.
Yo también quiero saber de vos.
robertobennett@ymail.com



(pintura "The abduction", Cezanne)

Psicología del pensamiento y magia


Como surge el pensamiento?

El pensar es una acción, una descarga producida en la circulación de energía en busca de la acción, de la satisfacción, es decir, de la distensión. Luego la obra.

Esa energía esta desarrollada desde el cuerpo, es la química y combustión celular propia de los seres vivos. Al circular va recorriendo caminos nuevos y otros por donde ya se había circulado y funcionó. El pensamiento es el efecto afectivo de esta circulación, es decir, el resultado que conocemos como emocional, las sensaciones internas ligadas con la realidad experimentada.

Esta trasmutación en palabra es la magia. El pensar es una experiencia sustentada en efectos mágicos (Merleau Ponty), de invención o actividad concreta sobre la realidad. Lo que no estaba se hace presente.

Leer es mágico y nos transporta a un mundo muy particular del cual, a veces, nos transforma.

Emociones, química y sentido vital.


El afecto, las emociones condicionan el pensamiento y todo el proceso neuronal. Es la manifestación de ese proceso neuronal.
La angustia, sentir angustia (por ejemplo un niño que vive en permanentes y repentinos actos de violencia entre los padres) condiciona el proceso del pensamiento, la percepción del entorno y de las cosas. La memoria se conforma en ese contexto de "angustia" no permitiendo procesar toda la experiencia conciente de otra manera sino es con el condicionamiento adquirido de "angustia", tipo paranoide para el ejemplo que dí.
La memoria, la percepción sensorial, y en general todo proceso psíquico se sustenta en la activación de grupos o ensamblajes de neuronas. La activación (excitación) de las células de una parte del entramado tendería a activar a otras ramificaciones de células y de este modo excitar el conjunto en un recorrido ya establecido, aprendido.
Desenlaces originales están siempre latentes, la plasticidad de las representaciones hacen posibles nuevas conexiones, modificaciones, inhibiciones o excitaciones de recorridos.
Las emociones son el resultado de esa circulación.
Ahora bien, la cualidad de la emoción no depende directamente de la química del cerebro, sí su intensidad. De todas formas, ciertas moléculas químicas generan ciertos afectos particulares; el alcohol por ejemplo.
Se experimentó en laboratorio inyectar a dos grupos de personas adrenalina. En un grupo el coordinador se comportó sutilmente de una forma parca, antipática, agresiva. El grupo de voluntarios sintió surgir una fuerte sensación de hostilidad y agresividad al ser consultados sobre los sentimientos que iban sintiendo tras la administración del químico, mientras que el grupo control (a quienes se les dió placebo) no notó emociones particulares para destacar. A otro grupo también se le inyectó adrenalina y el coordinador se mostró amable, simpático, alegre y luego se le pregunto al grupo que afectos particulares notaron surgir en la experiencia y todos manifestaron un altísimo sentimiento de alegría y entusiasmo. La adrenalina y sus cualidades químicas fueron en los dos grupos de iguales características, indisimulable efecto estimulante. La significativa diferencia estuvo dado por el contexto, las representaciones que se activaron en cada grupo.
En definitiva, alimentarse bien es necesario, pero sobretodo pensar la vida hace a la diferencia en el clima emocional y el sentido vital.
(pintura "le bonheur de vivre" Matisse)

a la mañana


buen aroma... así te percibo a la mañana.
me gustan tus besos, los sabores húmedos de afecto y deseo.
Este fin de semana voy a estar trabajando en la producción intelectual. Es que quiero terminar con un proyecto que me propuse resolver. Estoy terminando de leer, pero siempre hay más...y quiero más, pero también es muy necesario acabar, para empezar de nuevo, luego de un disfrute en la relajación por haber llegado. Es contundente como la vida tiene literalmente el ritmo del erotismo. Es una secuencia freudiana. Freud fue un grande. No dijo la verdad definitiva, y mejor aun, no lo dijo de la única manera que se pueda decir, por cierto, menos mal, pero leyendo y escuchando otros enfoques que aun se enfrentan con la teoría psicoanalítica, confirman aun más claramente las reveladoras propuestas e intuiciones del Sigmund. Tal vez se lo haya transmitido Jung, o Jung se lo escuchó a Freud... chi lo sa..! pero Freud propone tres protofantasías o fantasías primordiales. Hasta ahora veo una correspondencia lineal con la idea de Arquetipos en Jung, por eso no se quién se inspiró en quién.
Freud propuso tres fantasías primordiales, diría con Jung, arquetípicas: la seducción (yo lo vinculo con el registro de necesidad, el querer, el deseo), la escena primordial (el acto sexual, la obtención de lo deseado, el placer en pleno, la satisfacción) y la castración (la perdida, la falta, etc y todas los derivados afines). En estos tres movimientos se desenvuelven nuestras vidas. La de un genio como Michelangelo o la del taxista futbolero... este es el movimiento en el cual danzamos.. y este baile es vital, encantador. Me gusta y enamora cuando el sonido y las vibraciones de alguien hacen sintonía con las propias, hacen acorde.

Es la intuición de la que me gusta vivir, la que saben transmitir los artistas en sus obras y lo que siento desear cuando te nombro en mi mañana de otoño, fresca y brillante como se muestra ser.
(pintura "girl white" Lucian Freud)

Presencia y vacio.


Anoche en el genial recital de Radiohead estuve mezclado entre miles de personas. Mezclado entre todas las humedades, los humos y los cuerpos. Un lugar emocionante, tribal, enérgico, agresivo, festivo y erótico. Veía a la banda y la brillante producción escénica, su sensibilidad, su comunicación gestual, como desplegaban su arte y el gentío se integraba.

Parece que sin ese otro, sin un referente, el hombre pierde conciencia de sí, su sentido.

El vacío es una falta de mirada, de interés, ausencia de registros de sentirse amado, una falta en el estar acompañado.
La presencia de alguien se hace esencial para cualquier ser humano que no quiera entregarse al abismo oscuro del sin sentido. Esta presencia es parte importante de la esencia del amor. Ya hice otros comentarios de como la tecnología nos ha sorprendido con las facilitaciones en la comunicación. Desarrollos espectaculares. Vamos bien, pero también notamos que lo virtual, la presencia de todo menos del cuerpo del otro siempre deja el efecto de la fantasía, la ilusión sin correlatos, en definitiva, la perpetuación de esa tendencia a la auto-conservación, el auto-erotismo, la auto-ayuda, el individuo auto-suficiente, encapsulado rumbo al espacio sideral. La presencia del otro da espacio a la intimidad y al deseo. Tal vez debamos esperar que evolucionemos de tal manera que lo virtual, la no necesidad de la presencia real de los demás termine generando una nueva manera de ser y entender los vínculos e ir prescindiendo de la existencia gregaria. Desestimo esta posible evolución, porque somos por naturaleza dependientes de lo otro, de lo real, partiendo de lo básico: encontrar e incorporar alimento, tener al principio una madre y padre que nos amen.

Freud sostuvo que el amor tiene como base el interés, la colocación en otro del amor propio. Por eso se sufre tanto cuando el amor no es correspondido, o no llega, o defrauda, ya que la herida cala en lo más hondo de nuestra personalidad. Pujante necesidad la de amar a alguien en especial, recortado del resto, y la tensión sedienta de sentirse amado, buscado, querido por sobre el resto, como alguien especial, diferente, exclusivo. Por otro lado nadie puede amar a otra persona si de alguna manera y en cierta proporción no renuncia a un egocentrismo y se ofrece para perder algo en el otro. A cambio, el goce de existir en el corazón de alguien seleccionado, predilecto. En definitiva nadie puede amar a otro si no tuvo la oportunidad de sentirse amado, y luego aprender a amarse, y entonces poder llegar a dar lo que esperás o te hace bien.

Muchas personas que padecen psiquicamente, si no la mayoría, presentan toda su estructura conflictiva, su quiebre personal, su derrumbe existencial en el problema básico de no haber sido fundado en el amor. No hay dolor más radical, herida más profunda, solidaridad más necesaria. Algunos padres no pudieron amar a sus hijos, no supieron, o no tuvieron interés. Algunos padres también odiaron a sus hijos de entrada. La marca indefectiblemente perdura y tiene sus consecuencias, a veces muy graves, con la complejidad para su reparación o cambio de edición.
En los abordajes psicoterapéuticos de los últimos decenios cada vez más se enfatiza esta problemática como central. Difícil si, pero necesario para el sentido, la alegría, la evolución vital.
(pintura "large interior" Lucian Freud)

El otro doble


Hace unos días una gran persona, un alma realmente poética y enorme como la de Mariano Gianelli, me comentó que estando en las playas de Uruguay con su mujer e hijo, de pronto vieron deambular a un sujeto al que vieron idéntico a mi. "Eras vos, Rober...", me espetó con entusiasmo y un alto monto de misterio. Mariano es una persona profunda, auténtica y jovial, con lo que su comentario hizo espacio en mis reflexiones por varios días y dejó reaparecer esa fantasía universal de la existencia de una alma gemela para cada uno en algún lugar del planeta. Un otro con el cual uno se vería absolutamente identificado, absorbido, reflejado. Como el tema lo promovía abrí "El libro de arena" de J. L. Borges, en el cual el primer cuento se llama "El otro", donde Borges se encuentra a sí mismo viviendo una juventud que ya había transitado varias décadas atrás. Un diálogo con un ayer donde se proyecta un futuro ya vivido. La imposibilidad de vivir dos tiempos integrados, con la ventaja de que lo ya vivido no volverá y si así lo hiciere sería solo en clave de siniestro.

Esta semana comenzaron las clases en la facultad, tuve mi primera el martes. Las próximas irán acercándose a uno de los temas más intrincados, y a mi gusto, misterioso de la psicología humana, el sí-mismo, el YO, el narcisismo. Freud trabaja en un articulo llamado "Lo ominoso" cuya traducción sería "Lo siniestro" la formulación de la producción de dobles. El ser humano desde los tiempos totémicos, animistas, aun vigentes, claro está, detecta esta particular forma de vérselas con lo circundante, el cosmos. El individuo tiende a proyectar en la realidad externa a su sí-mismo, atributos propios de su persona, con lo cual, ya sea desde un lugar sublime como en el arte o algunas religiones y filosofías, o desde la más aberrante y dolorosa distorsión patológica, una persona tiende permanentemente a encontrar en el mundo sus propias tensiones, deseos, culpas, emociones. Un paranoico proyecta una realidad persecutoria en los otros cuando ese movimiento acusatorio y amenazante es promovido desde su propio mundo interno, inconciente.

Detrás del velo de lo aparente, se manifiesta nuestra propia esencia que como un magma irreverente busca encontrar un espacio que lo delimite, de forma única, exclusiva. Un deseo omnipotente, que será siempre frustrado ante la presencia de una identidad encontrada en el otro. El deseo y el amor por el otro, la atracción y fascinación de los enamorados, podemos también entenderla como la cósmica fuerza para encontrar en un otro diferente la completud de una existencia, la reproducción de nuestro gran misterio que es el estar vivos, la imagen de nuestro ser y entonces sentirse siendo, concientes de la existencia que es desde antes de uno y continuará después de uno.
Después de uno ?, o con uno...

De sonámbulos, hipnosis y tecnología.


Hace un rato que se encendió la mañana y al parecer nada extraordinario se presenta bajo este miércoles soleado. La diferencia esta en el sentir. Allí se atraviesa por un camino de expectativas. Cómo me gustaría saber de alguien en particular, cuanto amor o deseo siento por aquella persona y tal vez ella ni lo sepa. Sentir y buscar que haya alguien a quien dirigir ese apetito de afecto, de dar y recibir una presencia vital, amistad, amor, es el principal motor en la vida saludablemente humana.

Leía ayer en el diario que una persona descubrió que era sonámbula y que enviaba mails en la madrugada y no fue conciente de ello hasta que una amiga que había recibido un de esos mails le preguntó por teléfono que le había querido decir ya que no entendía el significado del mail. El mail decía "AYUDAMMMMMEEEEEEEEE". Fue entonces que ingresó a su casilla de correo y comprobó que desde hacía algún tiempo enviaba varios mails a la noche en estado de sonambulismo que podríamos describir como de inconciencia. Lo interesante es que esta persona dormida sin embargo podía entrar a su casilla, introducir su contraseña, redactar textos y luego enviarlos sin tener recuerdos de lo producido, ni conciencia al respecto, pero activando todos los atributos de un estado conciente como encender la maquina, entrar a la pagina, recordar y tipear la contraseña. Este hecho abre nuevos interrogantes en torno al fenómeno de la conciencia y a las funciones cerebrales que organizan nuestro comportamiento, ya que se suponía que solo la conciencia es la función que otorga entidad subjetiva al obrar, dejando a los otros actos como meros funcionamientos automáticos, sin intervención de la razón como actividad psicológica, sin ninguna conciencia ni registro, menos aun, recuerdos de lo que hubiere hecho. Los misterios de la conciencia, memoria, uso de los atributos itelectuales vs. los instintivos siguen ampliándose. Cuando los psicólogos usamos la hipnosis de alguna manera, en diferentes grados, alcanzamos un estado similar en nuestros pacientes. Las sonámbulos a veces son detectados por los familiares, caminando por la casa, sirviéndose algo de la heladera, sentados mirando la calle, como si estuvieran despiertos e insomnes, pero a decir verdad, están dormidos, inconcientes realizando actividades. En la misma nota del diario La Nación refería que Google mail implementó un sistema para que los mails enviados entre las horas nocturnas tuvieran algún tipo de requisitos previo al envío al modo de preguntas fáciles que debía responder el que envía para protegerlo de alguna manera de enviar mails automaticamente y sin conciencia y que luego se arrepienta. Un artilugio para convocar dentro de lo posible el mayor grado de lucidez en el accionar.

Me promovió más datos a ideas y reflexiones ligadas con la tecnología y la vorágine en la comunicación, basicamente, celulares y computadoras. Basta ir por la calle y ver permanentemente como las personas consultan, teclean, bucean sobre sus celulares mientras viajan, esperan el colectivo, van caminando o están tomándose un café en algún bar. Es que los celulares suenan, y tienen un poder de atracción hipnótico. ¿Qué es lo que atrae? estimo que lo que fascina e hipnotiza es una expectativa de comunicación, de encontrarse con el otro. Un deseo en última instancia de ser tenido en cuenta, de ocupar un lugar en la vida de otro, en definitiva de tener amor.

Muchas cosas se me ocurren por otros y variados caminos en relación a todo esto, pero la más pujante es que esta nueva tecnología nos está mostrando la inevitable necesidad de vivir con los otros y como esa bella necesidad nos ocupa todo el tiempo. Las ganas de ser tenidos en cuenta por algunos otros. En sintonía con esto, esta fiebre de voracidad y expectativa comunicacional nos muestra que difícil es lograrlo a pleno en el terreno de la intimidad, contra la inmediatez sin mayores compromisos, sonambúlica, cuasi inconciente que ofrece la última tecnología.

Pese a los innegables beneficios tecnológicos en la comunicación, descubrimos día a día que para estar juntos, asociarnos afectuosamente en este camino tan dramático como maravilloso que es la existencia humana es necesario poder abrazarnos, reirnos, charlar entre copas y que vibre la presencia.
(pintura "retrato de Gachet" V. Van Gogh)

Alguna psicología de la envidia


Pero que es la gente?... conozco a personas. Qué es una persona? puede ser tantas cosas... Por ejemplo conozco a uno de baja estatura con cara de sapo. Tiene un franco delirio, es fabulador, es decir, el 90 por ciento de las cosas que dice hacer son todas fantasías, delirios. Su temática siempre gira en torno al poder que tiene, a sus nuevas incursiones laborales, ligadas en el nivel de las gobernaciones, del posible manejo de cuantiosas sumas de dinero que conseguiría de la ONU, o de la UNESCO, para tal o cual ONG, que va a viajar al exterior, que tiene auto, o moto (cuando nada de esto tiene), y todo lo que refiere a los demás en mayor o menor significación siempre es mentira, pero no ingenua. Este prsonaje capta y percibe el bien o el deseo del otro y allí su producción fantástica. Es como si esperase de sus interlocutores una contundente admiración, deseo, una exclamación tipo uauhhh !!. Promueve la necesidad y el intento de hacer sentir en otros la envidia que él les tiene a ellos. Su locura genera hasta cierta ternura, pero lo que ocurre que además, y esto es lo fastidioso, es sutilmente destructivo, envidioso, lo que lo hace definitivamente siniestro. Se junto con una chica que padece un severo trastorno de la personalidad, frágil, ingenua, además de tener una familia con dinero. Este personaje tiene ese tipo de obsesiones del tipo Salieri, tan bien puestas en escena en la película Mozart. No tiene genio y sufre por el genio que los demás puedan llegar a tener o manifestar. Es un gran seductor y consigue con sus pintorescas características un inobjetable carisma que alientan personas tan o más perdidas que él, con quienes se establecen pseudos lazos encapsulados.

Ayer terminé de releer en la playa la novela genial de Süskin "El Perfume". El siniestro personaje Grenouille, entre otras lecciones muestra su profunda decepción por la gente, por el espíritu pueril de la mayoría de las personas, que en general sólo se maravilla de lo externo y desde allí experimenta su propia existencia y valora a los demás. Grenouille sabía detectar la excelencia de los perfumes ajenos y luego con magistral talento los reproducía a la perfección conquistando de esta manera una esencia ajena. Se revestía de una identidad que no le era propia, pero a costa de asesinar a sus fascinantes víctimas poseedoras de un perfume exclusivo, único, personal.

Bien, hay personas que viven obsesionadas por influenciar sobre los demás con un perfume irreal, que nada dice de sí mismos, porque como genialmente lo relata Süskin, si Grenouille no se perfumaba con lo ajeno, nadie lo percibía ya que no contaba su cuerpo de un aroma propio, no olía a nada.

En el trato cotidiano estas personas afectadas de este vacío personal tienen características viscosas ya que se adhieren al ser de los demás. Es clásico que vivan obsesivas tareas de espionaje, dependientes como parásitos que necesitan succionar el ser de los demás para tener alguna forma de aparición. Algunas personas no existen sino pueden vivir sólo por lo ajeno. Su condena una permanente carga de insatisfacción e infelicidad, claro que cuando es solo esto, estamos delante a las vicisitudes y circunstancias existenciales de cualquier ser humano. Pero lo realmente lamentable, y que ya no es propio de la existencia de todos, es ese desahogo contra la vitalidad de los demás. Es que la envidia odia el bien ajeno, no ambiciona algo igual o mejor sino que destruye para que el otro pierda. Esa es la dinámica de la envidia, la pasión por degradar y destruir el bien del otro. Este tipo de forma de ser dificilmente es permeable a elaboraciones más relajadas y felices por el genio de los demás.

En la medida que alguien "es" sí mismo tiene que prepararse de los sapos de baja estatura, de los Salieri, que están condenados al simulacro, a una envidia asfixiante, porque necesariamente van a aparecer, a merodear obsesivamente la vida de aquel.

Pero de eso se trata vivir entre "la gente".

A propósito, y ya en un plano más general, cultural, viene a mi recuerdo una frase de Enzo Ferrari que creo pertinente. Decía don Enzo algo así como que los humanos pueden ser capaces de perdonarte casi todo, excepto que triunfes.


(pintura "Bal au Moulin de la Galette" - Pierre-Auguste Renoir)

Sobre el afecto


los ojos cerrados.
tipeando sobre el teclado.
El sol se refleja en el escritorio e impresiona sobre mis párpados, cerrados.
Un registro ante el permanente cambio, nacimiento y transformación permanentes.

Pensamos como producto de la transformación psíquica de una corriente de energía. Lo visceral como fuente de todo movimiento psíquico. Ese torrente de sensaciones, registros sutiles dentro del cuerpo, promueve diferencias de tensiones y esas diferencias de tensión, dejan una huella de experiencia anímica, un efecto que llamamos emocional.

El afecto son sensaciones, traducciones de lo bioquímico vital en representaciones afectivas de orden psicológico, emocional.
Esta es la base desde donde debe pensarse cualquier interés por alguna sustancia psicoactiva.
Bienestar o angustia, emociones al fin, colores santos.



(pintura "pleasures" Kadinsky)

Conciencia, amor, poder y culpa.

sólo lleno espléndido integro inconmensurable inaudito abierto infinito pleno corazón latir cercano vacío espacio artificial resiste callado abriéndose.

... dejó su estela como un gran barco en el mar.

El problema de la conciencia si se reduce a una expresión neuronal, biológica, elimina cualquier tipo de trascendencia, como ingenua, irreal. Ahora por qué suponer que tiene que ser mucho más que eso? pero también con todo derecho, por que tiene que ser solo eso?, acaso la ciencia es la única forma de conocer la verdad y reconocer la realidad...? sabemos que definitivamente no es así...

La vocación a vincularse, a ser sociales es una de las tensiones que nos gobierna. Se quiere existir, cordón umbilical, oxígeno, comida, aplausos, luces, escenario. El amor existe, el amor es la necesidad de otro. Por eso el amor es esencialmente egoista, aunque el ego luego se pierde en el otro, un altruismo necesario en la amada, y allí aparece la fragilidad, la inseguridad... el dolor. En el amor el que menos ama es el que tiene el poder. Profundo dolor del enamorado.

Esto se quiere evitar, luego la vida más por si misma, frivolidad, aventura, episodios finitos. No necesitar del otro es volverse un no te quiero, autosuficiencia como en el vientre materno. El mundo como un vientre que envuelve, cuida, otorga y rinde.

El narcisismo es la voracidad excluyente de cualquier otro. Al principio una necesidad fundacional de la propia existencia psicológica, una conciencia que nace a sí misma. Luego el deseo instintivo es mucho más que el desahogo de las tensiones, que la conservación de las especies, es una exigencia de socializar. Allí el narcisismo se vuelve oponente. Diría chato y aburrido.

El amor de otro, una necesidad de llegar acompañado como desde el inicio. En esto opera como una marca filogenética... no se quiere vivir solo porque es antinatural. Somos una especie como cientos de otras de características gregarias. Pero siempre estamos solos con nuestros deseos, al menos así aparece, y entonces congeniamos y compartimos nuestros deseos. Si esto es tan emocionante y pleno, pues bienvenido el amor.

Los que ya no pueden más enloquecen, siendo la locura el odio a la realidad de que hay otros que excluyen y aniquilan el deseo propio de ser sol, centro. La locura es en esencia narcisista, herida, desgarro, derrumbe narcisista. Por eso liberarse de esta pretensión de reinado exclusivo es liberador, la frustración alivia. Negociemos, compitamos. Las leyes del mercado. Pero seguimos conviviendo, y otros dicen vos renunciá, yo no.

Convivimos negociando hasta que nos enamoramos. Ahí, nos bajamos del estrado y nos volvemos más vulnerables, felizmente humanos.

Ahora una exigencia más: no somos todos iguales... perdón si irrito, pero no somos todos iguales. Y estas diferencias básicas, genuinas, existenciales, al pretender ser dejadas de lado por una supuesta igualdad, homogeneidad de experiencias, es el gran problema de la moral, la ética y la ley en general. Tenés tu presa y el otro también la quiere... como la obtuviste vos y como la pretende el otro es el tema de la conciencia moral. Todos estos son productos no de la biología sino de la razón y del sentimiento. Es decir, de la conciencia. Y el sentimiento central es la tensión entre el deseo de poder y la culpa. El deseo de poder, el liderazgo se ve en muchas especies animales. El macho tendrá su territorio, sus hembras, hasta que sea superado, expulsado, vencido. Con la culpa es otro tema. No ocurre así en las especies animales... o el depredador se compadece de su presa ? (Ultimamente científicos británicos consiguieron afirmar que los perros tienen cierto grado de conciencia moral, es decir, pueden llegar a sentir culpa..). Pero la culpa existe en la especie humana, cuando no, hablamos de enfermedad o de psicopatía. Freud construye una teoría antropológica suponiendo que se debe al asesinato del padre, como líder y señor de la horda primitiva. La religión judeocristiana sostiene el mito de Adan y Eva y del fruto codiciado y la pretensión de igualarse a Dios. Luego el castigo y la pérdida de los beneficios celestiales, el más importante, sin ninguna duda, la inmortalidad.

El ser humano es conciente de su finitud, y esto es la angustia esencial que atraviesa la existencia de la humanidad.

La conciencia de que además de uno están los otros, es en principio una renuncia narcisista, liberadora, pero también frustrante. Pues bien, hay muchos que viven así. Te sonrien, te festejan, te buscan, te lloran, pero su mundo es la lógica del espejo...se sonrien, se festejan, se buscan, se lloran sólo a sí mismos. En definitiva te devoran dejándote solo, seco, olvidado. Una especie de monstruos invernando en la fragilidad, una vez resucitados te devoran cruelmente. Con lo cual uno debe protegerse. Recuerdo la primera película de "Alien, el octavo pasajero". Estaban allí, esos huevos latentes, aguardando pacientes por las vísceras ajenas, donde encubarse, para surgir destruyendo a su proveedor de lugar.

... esta curiosa necesidad de tener conciencia de sí a partir de que otro te tenga en cuenta y... no te mate. En el mejor de los casos los otros quieren lo mismo. Buena onda, la mejor onda. Entonces, la música, el cine, la cena, los perfumes, los besos y el amor, el infinito y extraño amor da sus señales.


(pintura "Restaurante en el jardín" August Macke -1912)




2001 Odisea del espacio - Stanley Kubrick (1968)

El propio Kubrick dejó expresamente abierta la obra a la libre interpretación. Aquí intentaré dar algunas de las ideas que me genera esta obra. La película muestra el enigma de la existencia. Se pregunta por las dos grandes incógnitas digna de toda filosofía o saber existencial que se aprecie: de dónde venimos? y hacia dónde vamos?.

Al comienzo muestra la aparición de una diferencia dada por el descubrimiento dentro de una especie de simios de la utilización de objetos como instrumentos. La metáfora elije un hueso, una especie de quijada, con forma de hacha. El hueso rompe otros objetos, sin dañar el cuerpo propio, es decir las propias manos. Allí se instala un hito, simbolizado de una forma notable con el emplazamiento de un monolito, estructura que adquiere la forma y las características de lo inaudito. Una aparición sin sentido ni motivos, pero ahí aparece entre los monos. Una señal, una presencia, algo perfectamente ilógico. En esta escena Kubrick elige la música de ese extraterrestre el maestro György Ligeti. Es el descubrimiento donde queda señalada la diferencia. Un objeto diverso que es descubierto. Un grupo de primates que de la noche a la mañana se despierta descubriendo lo extraterrestre, es decir, la conciencia de sí. Algunos ven en esta pieza de la película la afirmación de que el hombre es instalado en la tierra por seres inteligentes de otros planetas. No estoy de acuerdo con esa mirada que me parece, si bien asombrosa, ingenua. El hombre no existió desde que comenzó la vida en el planeta. La edad del hombre sobre la tierra es de tan solo 4 millones de años, y el planeta tiene una antigüedad de 4.500 de millones de años aproximadamente. Con lo cual, el hombre es una novedad en el universo terrestre. Como ocurrió esta aparición ? la más cuestionada teoría es la de la generación espontánea, es decir, de un día para el otro apareció la especie humana, como un día aparecieron los caballos, o las hormigas, etc. Otra teoría más acorde a los paradigmas científicos lógicos es la de la evolución, es decir, la paulatina y permanente complejización de la materia viviente adecuándose en la interacción con el medio. Pero que hizo que de pronto hace cuatro millones de años comenzase la vida de la especie que conformara la humana?, que hizo que de un simio, de pronto, un grupo de primates, una rama de ellos, comenzara esa evolución categórica que existe entre la especie humana y cualquier otra especie viviente sobre la tierra?... esa es a mi modo de ver y entender la fascinante pregunta con la que el genial director comienza la película. Ese día hubo un algo extraordinario, literalmente simbolizado por ese monolito negro, de lados perfectos, sin explicaciones ni otros propósitos que la de estar ahí. Se coló Heidegger: el ser ahí, ese es el hombre. Inmediatamente aparece un valor psicológico trascendental y es el de la conciencia de sí, el mono que mata al líder de otra manada para conquistar un espacio de provisión de agua, toma conciencia de su poder y de su determinación. Un lugar con sentido y voluntad dispara la base psicológica del sí mismo. Pienso ahora lo que tan genialmente trabaja Lacan en el Estadio del Espejo, donde el bebe se reconoce a si mismo en un otro, en la mirada de la madre descubre su mirada. Se siente en la medida que otro lo siente. El hombre se dispara hacia una evolución puesta en función de la conquista de lo exterior, del espacio que le rodea, el exterior que lo siente y lo mira, constituyéndolo. Y en esa escena apoteótica, en la que es considerada la mayor elipsis jamás lograda en el cine, el primate arroja su arma hacia el cielo, en un relentado girar sobre si mismo, y ese hueso no se detiene esfumándose en la imagen con la aparición de la nave espacial... salto y síntesis magistral.. continuidad trascendente. Desde el inicio el hombre nunca dejó de hacer lo mismo, buscar, descubrir y dominar. Buscamos descubrirnos esa es nuestra finalidad. De ahí el espanto hacia la muerte. La conciencia de nuestra finitud como existentes materiales es insoportable, algunos hasta prefieren morir. La muerte como el otro extremo, la otro pregunta: tanto camino pero... hacia dónde vamos?
La película pone todo su desarrollo entre dos recorridos: por un lado la evolución permanente de orden racional que ha llevado a generar una computadora tan perfecta como HAL 9000. Computadora que llegado un momento toma conciencia de sí y no quiere morir (esto es igual a la trama de aquella otra película dirigida por Ridley Scott "Blade Runner") para lo cual, al igual que el hombre, planea eliminar a la especie que se opone o que puede llegar a arrebatar su autonomía, matar a su creador y padre, el hombre. Entonces la súper máquina, la computadora HAL 9000 decide deshacerse de la tripulación, ahora la obra del hombre osa igualarse al hombre y reemplazarlo. Ecos míticos de los relatos del génesis, el hombre que quiere ser como Dios y es expulsado de la beatiutud celestial. Esto es para mi una clave. Aquí cabría el código genético de nuestra existencia, de la vida, del cosmos. El empuje vital hacia la continuidad, la supervivencia, la expansión universal. Lo particular y exclusivo es la conciencia de si en camino hacia la muerte, es decir, la desaparición ante la percepción propia y ajena. Herida narcisista básica. Y entonces la pregunta por ese destino, la pregunta por el hacia donde vamos, a mi modo de ver queda planteada con la persistencia del monolito, único y eterno, símbolo de un otro nivel ajeno a la experiencia espacio-temporal. Esa figura simbólica que excede cualquier comprensión y explicación racional es la que propone el nivel de la permanencia. Se me ocurre como un sentir sagrado, detrás de toda ideología y teoría. Kubrick como poeta y artista genial plasma una atmósfera donde el tiempo y el espacio pierden toda continuidad y forma dejando lugar a la existencia de la eternidad en clave de enigma. En definitiva es una película que propone una trascendencia en la evolución y el destino.


Angustia, deseo y vida.


Que le pasa a una persona que vive angustia? Es un estado afectivo displacentero, que tiene su base en instintos biológicos ligados con la supervivencia y la conservación. La llama de Dios que nos promueve a vivir eternamente... ojalá !! Es que es tan agradable sentirse viviendo...

Pero volviendo a la cuestión de la angustia o al por qué sentimos angustia? Algo es vivido como riesgo, de allí el temor. Entonces tendríamos una angustia real, genuina, que corresponde a la circunstancia de estar enfrentando una situación de incertidumbre o de posibles o concretos riesgos. Si el paracaidas ya a los 1000 metros en caida libre no se abre, tal vez la angustia se haga sentir, y diríamos, tiene razones obvias para manifestarse ese sentimiento. Pero hay otro tipo de angustia que tiene una particularidad, no aparecen objetivamente esas situaciones amenazantes, esto pasa en las neurosis. Dicha sensación emocional que llamamos angustia proviene del mundo interno, es decir del deseo. Es un deseo particularmente condenado, prohibido, el que da el sentimiento de angustia y además (y esto es fundamental) es inconciente. Entonces alguien siente angustia en una reunión social, nada de la realidad le da licencia para objetivar esa angustia y sin embargo la persona se siente mal, sufre y padece esa situación, prefiere evitarla si es posible. Un deseo prohibido que es inconciente se pone en juego en determinado escenario, o bien como un estado permanente de malestar. Es decir que cuando la angustia proviene de un deseo inconciente además de la sensación displacentera que genera ocurre un fenómeno particularmente llamativo: la percepción de la realidad se transforma. La experiencia entre los vínculos interpersonales y con las cosas en general se modifica. Por eso Freud dice en este sentido que la persona neurótica pierde objetividad en el vínculo con la realidad. Hay un deseo que en rasgos generales o puntuales es considerado peligroso para ponerlo en juego en la vida cotidiana y entonces ese deseo es descartado, reprimido...pero no desaparece su empuje: este empuje energético puede dar como efecto el sentimiento de angustia. Si la realidad deseada no existiera, no habría angustia, claro, tal vez tristeza o frustración.

Entonces cuando sentimos angustia, ya que algo prohibido estamos deseando, primero hay que lograr hacerlo conciente, enterarse y después lo que hace falta es considerarlo y accionar inteligentemente en la realidad para que circule, vivirlo, lograr la conquista de la realidad que satisfaga. Y si. El deseo es afirmación, la realidad algo externo que hay que conquistar mental y practicamente. Algunos deseos necesariamente son perjudiciales, entonces habrá que descartarlos, superarlos concientemente, evolucionarlos. Esto es Eros, vida, pulso motor de la existencia humana.
Aquí estamos, allí vamos... una alegría...
(pintura Cèzanne)

.Adentro y afuerA.


Los trayectos de la vida son tramitados desde dos ejes. El interno el personal, lo que conforma a uno desde el nacimiento, su entramado biológico particular, sus predisposiciones genéticas, esos favorecimientos que ofrece la naturaleza desde lo constitutivo. Favores y también límites, defectos. Desde lo más elemental como la forma de distribuir y procesar la energía de cada organismo hasta lo más visible, palpable, la estatura, el color de pelo y la conformación del cuerpo como figura en general, obviamente el sexo incluido. Entonces ya no se es sólo cuerpo sino que hay testigos, otros, animados e inanimados, semejantes sumergidos en el trayecto del espacio vital. Hay ojos, oídos, pieles, donde nos encontramos existiendo para los demás.
La complejidad es total... pero llega un momento que como se vive el mundo externo es reflejo del mundo interno... pero otro aparece, el otro siempre está. Ese es el Padre.


(la pintura me pertenece "lineas de sueño")

Pensamiento concreto y magia


La magia quiere intervenir sobre la realidad. Afirma intervenir sobre la realidad. El pensamiento concreto no separa la palabra de la cosa que representa. La palabra sería parte de la cosa, del objeto. En la magia y en el ritual mágico lo que opera es manejar un símbolo de la realidad para de este modo modificar e intervenir sobre la realidad misma, con lo cual "deja" de ser símbolo, representante, y pasa a ser la realidad misma sobre la que se quiere intervenir.

Esto me recuerda ahora cierto fragmento de Wittgenstein, que viendo en un juicio como al juez se le mostraban la sucesión de los hechos a través de maquetas y muñequitos para representar el contexto y escenario y a las personas que intervinieron, supongamos un accidente de transito, siendo suficiente para el juez esa representación en miniatura, en maqueta, para comprender los hechos de los sucesos que se investigan, los que intervienen en el juicio, dedujo Wittgestein y permitiole pensar, que en la realidad lo único importante es el enlace que se establecen de los hechos y no los hechos en sí. Para entender y tener veracidad sobre el accidente lo único importante era establecer el enlace de los hechos y no el hecho en sí.
Así entonces ahora pienso que la magia tiene mucho de esta lógica wittgensteiniana. En la magia una de las posibilidades, como lo entendió Frazer en su mega trabajo "La rama dorada" (que además Wittgenstein hace una critica puntual sobre esta obra de Frazer), el mago o médium, intenta manejar la realidad, las cosas, y los hechos, a través de representantes que simbolizan, representan, significan la realidad o a las personas, o a ambos, sobre la que se quiere intervenir, incidir y transformar a través de los rituales mágicos. Ritual y pensamiento mágico se pertenecen.
La magia presupone que es a la realidad y sus rituales son los instrumentos para actuar, manejar sobre ella, lo que el pensamiento concreto es a la cosa, es decir, ambas mantienen un vínculo de pertenencia, o tal vez prefiera decir, de superposición.

Por otro lado, al pensamiento científico le ocurre ni más ni menos que lo mismo en relación a la realidad, la sustancial diferencia es la garantía de repeticiones infinitas, en el laboratorio de la realidad. Aun así, Popper afirmaba que para el pensamiento científico la verdad de hoy es la mentira o error para el mañana.
La magia también afirma certezas e insiste en las repeticiones.
Y el efecto tan eficaz de la sugestión, o del conocido y experimentado efecto placebo ? magia o ciencia, símbolo u objetividad...
Shakespeare ataja y dictamina: to be or not to be, that is the question... aunque el laboratorio no lo pueda demostrar, o el pensamiento mágico, animista, sea una sugestión efímera, primitiva, torpe, es decir, humana. La magia prescinde de la lógica, tiene otros caminos, como en el arte, en la poesia pero también como en la psicosis.
Me quedo con Shakespeare.

(pintura "Indefinity Indivisibility" Yves Tanguy)